Paisajes, versos, melodías. Pensamientos y sueños. Reflexiones e ironías. Lluvia. Nubes. Rayos de sol. Sapos y culebras. Verde y azul. Verbos, adjetivos, pronombres. Luz...
El código que activa el teléfono móvil. Que sea en plural: el personal y el profesional. En la tarjeta de crédito. Ah, también hay más de una. Para tantas facetas de la vida, tantas direcciones de correo electrónico. Ésas ya no las contamos: varias, pongamos cinco. ¿Estás adaptado a los tiempos modernos? ¿Usas redes sociales? ¿Blogueas? ¿Chateas? Más de lo mismo. No eres nadie si no lo demuestras. Señal y contraseñal. Confirma y reconfirma. Mezcla una con otra, desmezcla y vuelve a empezar. Ése no eres tú, que es el otro. Ya no sabes quién eres ni dónde te identificas. Ni para quién. ¿A dónde van a parar tantas contraseñas? El mundo está contraseñalizado, ¿quién lo descontraseñalizará? El contraseñalizador que lo descontraseñalice, buen descontraseñalizador será. DES-CON-TRA-SE-ÑA-LI-ZA-DOR DES-TRA-ÑA-ZA-CON-SE-LI-DOR TRA-ZA-SE-DOR SE-ZA-TRA-DOR
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SANTO E SEÑA O código que activa o teléfono móbil. Que sexa en plural: o persoal e o profesional. Na tarxeta de crédito. Ah, tamén hai máis dunha. Para tantas facetas da vida, tantos enderezos de correo electrónico. Eses xa non os contamos: varios, poñamos cinco. Estás adaptado aos tiempos modernos? Participas nas redes sociais? Blogueas? Chateas? Máis do mesmo. Non es ninguén se non o demostras. Sinal e contrasinal. Confirma e reconfirma. Mestura unha coa outra, desmestura e volve empezar. Ese non es ti, que é el outro. Xa non sabes quen es nen onde te identificas. Nen para quen. Onde van parar tantos contrasinais? O mundo está contrasinalizado, quen o descontrasinalizará? O contrasinalizador que o descontrasinalice, bo descontrasinalizador será. DES-CON-TRA-SI-NA-LI-ZA-DOR DES-TRA-NA-ZA-CON-SI-LI-DOR TRA-ZA-SI-DOR SI-ZA-TRA-DOR
“Se han encontrado 3 amenazas y... (un número indecente que obviaré por pura vengüenza) infecciones en su equipo”. Pero en qué clase de lugar insalubre habita este equipo. Qué compañías nocivas se le arriman. A saber la calaña de los elementos que frecuenta. En qué estado calamitoso se encuentra su sistema inmunitario... Los misterios del ciberespacio son inescrutables: carpetas fantasma que se crean por generación espontánea, intrusos que burlan los filtros de seguridad, demonios disfrazados de ángeles, ángeles disfrazados de demonios... Como los animales de compañía, posiblemente el equipo se parezca a su usuario. Pero tranquilidad, que no cunda el pánico. Noticia de última hora: “Enhorabuena, se han eliminado todas las infecciones”.
“Atopáronse 3 ameazas e... (un número indecente que obviarei por pura vengoña) infeccións no seu equipo”. Pero en que clase de lugar insalubre habita este equipo. Que compañías nocivas se lle arriman. A saber a calaña dos elementos que frecuenta. En que estado calamitoso se atopa o seu sistema inmunitario... Os misterios do ciberespazo son inescrutables: carpetas pantasma que se crean por xeración espontánea, intrusos que burlan os filtros de seguridade, demos disfrazados de anxos, anxos disfrazados de demos... Como os animais de compañía, posiblemente o equipo se pareza ao seu usuario. Pero tranquilidade, que non cunda o pánico. Noticia de última hora: “Noraboa, elimináronse todas as infeccións”.
-"Éste también es un vehículo", me espetó sonriendo la conductora del asno-móvil, vara en ristre. El burro avanzaba lentamente, con su carga de hierba a cuestas, por un camino estrecho y sinuoso que se ha convertido en poco menos que la avenida de Madrid. El atajo ha prosperado entre los que escapamos del tráfico urbano y los semáforos; pero un día el inconveniente se presenta en forma de tractor, y otro, en animal cuadrúpedo. Sorpresas del mundo rural, para recordarnos quiénes somos, dónde estamos, de dónde venimos; para devolvernos la cadencia campestre que las prisas cotidianas nos han arrebatado; para cruzar un hola con un rebuzno.
CHIRICO-MÓBIL “Este tamén é un vehículo”, espetoume sorrindo a condutora do asno-móvil, vara en ristre. O chirico avanzaba lentamente, coa súa carga de herba sobre o lombo, por un camiño estreito e sinuoso que se converteu pouco menos que na avenida de Madrid. O atallo prosperou entre os que escapamos do tráfico urbano e os semáforos; pero un día o inconvinte preséntase en forma de tractor, e outro, en animal cuadrúpedo. Sorpresas do mundo rural, para lembrarnos quen somos, onde estamos, de onde vimos; para devolvernos a cadencia campestre que as presas cotiás nos arrebataron; para cruzar un ola cun orneo.
Ya se le está pasando, pero hay que ver cómo se pone cuando se enfada con el mundo, cuando se enfurruña con las nubes, cuando rebufa contra las sombras, cuando se encapricha de la soledad, cuando rehúye las voces, cuando quiere y no puede, cuando únicamente desea dormir, cuando se encierra en su torre de cristal, cuando hace que no está cuando la llamas, cuando hace como que nada va con ella... por todo eso y más, has de entender su melancolía; solo así podrás quererla, un poquito.
MIÑA, TÚA, SÚA... SAUDADE Xa lle está a pasar, pero hai que ver como se pon cando se enfada co mundo, cando se enfurruña coas nubes, cando rebufa contra as sombras, cando se encapricha da soidade, cando foxe das voces, cando quere e non pode, cando unicamente desexa durmir, cando se pecha na súa torre de cristal, cando fai que non está cando a chamas, cando fai como que nada vai con ela... por todo iso e máis, has de entender a súa saudade; só así poderás querela, un anaquiño.
El cuerpo se avería, qué se le va a hacer: defecto de fábrica, uso/abuso de la maquinaria, la puñetera vejez... mil cosas, así es la vida (y su antónimo). El caso es contarlo, añadir la experiencia a la lista de batallitas y asumir nuestra fragilidad. Me asusta la dependencia, no tanto por quien la padece, sino por quien se convierte de una forma permanente o puntual en el punto de apoyo de esa persona que se ha vuelto indefensa, vulnerable, en una víctima involuntaria de sí misma. No confíes en tu corpulencia, porque puedes tener la autonomía de un recién nacido. Dosifica tu fortaleza, la necesitarás para no sucumbir al desaliento. No pierdas la perspectiva de la realidad pero sueña despierto, con tal de abstraerte de la asepsia, la frialdad, el ambiente hospitalario que todo lo impregna. Y suma años a tu carnet de identidad.
A FRAXILIDADE O corpo avaríase, que se lle vai facer: defecto de fábrica, uso/abuso da maquinaria, a maldita vellez... mil cousas, así é a a vida (e o seu antónimo). O caso é contalo, engadir a experiencia á lista de batalliñas e asumir a nosa fraxilidade. Asústame a dependencia, non tanto por quen a padece, senón por quen se converte dun xeito permanente ou puntual no punto de apoio desa persoa que se volveu indefensa, vulnerable, nunha vítima involuntaria de si mesma. Non confíes na túa corpulencia, porque podes ter a autonomía dun recén nacido. Dosifica a túa fortaleza, precisarala para non sucumbir ao desalento. Non perdas a perspectiva da realidad pero soña esperto, con tal de abstraerte da asepsia, a frialdade, eo ambiente hospitalario que todo o impregna. E suma anos ao teu carnet de identidade.
Lo que Gabriel y Teo vayan a ser de mayores no lo sé yo. Gabriel podría ser filósofo. Sentado en una silla de ruedas, junto a sus abuelos, con esos mofletes que dan ganas de pellizcar, se mostraba reservado y observador. ¿Le habría comido la lengua el gato?, le dije. Sonrió. A Teo le rodeaban sus padres, le dedicaban miradas y mimos. Teo podría ser mecánico. Desenrolló la foto sobre sus piernas con una destreza asombrosa y con el brazo que no tenía sujeto a los sueros y los antibióticos empezó a señalar los aviones, mientras balbuceaba instrucciones en esa lengua ininteligible que solo hablan los niños de dos años.
“¿De qué se hacen los aviones?” Explicación de parvulario. “¿Cómo se aterriza?”. Con mucho cuidado, pienso yo. “¿Por qué siempre váis siempre de azul?” Carcajada general... Su curiosidad es infinita, su ingenio inagotable; con el dedo índice apuntando, cada cual a lo más alto que podía, hasta el más audaz de los pilotos de la Patrulla Águila, que les visitó en el Hospital Xeral de Vigo, podría verse en serios apuros. “Mayday, mayday, bombardeo de preguntas a discreción, iniciamos maniobra de evasión...”
PACIENTES DE ALTOS VOOS O que Gabriel e Teo vaian ser de maiores non o sei eu. Gabriel podería ser filósofo. Sentado nunha cadeira de rodas, a carón dos seus avós, con eses mofletes que dan ganas de peliscar, amosábase reservado e observador. Comeríalle a lingua o gato?, pregunteille. Sorriu. A Teo rodeábano os seus pais, adicábanlle olladas e mimos. Teo podería ser mecánico. Despregou a foto sobre as pernas cunha destreza asombrosa e co brazo que non tiña suxeito aos soros e os antibióticos empezou a sinalar os avións, mentras balbuceaba instruccións nesa lingua inintelixible que só falan os nenos de dous aniños. “De que se fan os avións?” Explicación de parvulario. “Como se aterra?”. Con moito coidado, penso eu instintivamente. “Por que sempre ides de azul?” Gargallada xeral... A súa curiosidade é infinita, o seu enxeño inesgotable; co dedo índice apuntando, cada cal ao máis alto que podía, ata o máis audaz dos pilotos da Patrulla Águia, que os visitou no Hospital Xeral de Vigo, podería verse en serios apuros. “Mayday, mayday, bombardeo de preguntas a discreción, iniciamos manobra de evasión...”
¿Quién no ha tenido un día extenuante? ¿De acabar tirado panza arriba al estilo Rafa Nadal? ¿Que la hierba de Wimbledon nos queda a desmano? La sustituimos en su defecto por la alfombra del recibidor, la superficie baldosada que tengamos más cerca o el socorrido sofá de trote. Un lunes es un lunes...
No haremos la clase de Historia que ha hecho el jovenzuelo, cuya cuenta corriente de 17 millones de euros no alcanzaríamos buena parte de los demás mortales ni viviendo tres vidas seguidas. Nadie -como Manolo Santana hace 42 años en el All England Club- habría esperado a que levantemos el trofeo de campeón. Nadie -ni Rod Laver ni Bjorn Borg- habría esperado ni mucho menos a que levantemos ese trofeo después de haber ganado el mismo año en Roland Garros.
No haremos la clase de locuras que nos movilizó en masa cuando la Selección logró la Eurocopa. Total, qué son cinco horas frente a 90 (y pocos) minutos. Total, qué son nuestras ocho horas de jornada laboral. ¿Quién dijo ocho?
O NOSO WIMBLEDON DE CADA DÍA Quen non tivo un día extenuante? De rematar tirado co bandullo cara arriba ao estilo Rafa Nadal? Que a herba de Wimbledon nos queda a desmán? Substituímola no seu defecto pola alfombra do recibidor, a superficie baldosada que teñamos máis preto ou o socorrido sofá de trote. Un luns é un luns... Non faremos a clase de Historia que fixo o rapazolo, cunha conta corrente de 17 millóns de euros que non alcanzariamos boa parte dos demais mortais nen vivindo tres vidas seguidas. Ninguén -como Manolo Santana hai 42 anos no All England Club- tería agardado a que levantemos o trofeo de campeón. Ninguén -nen Rod Laver nen Bjorn Borg- tería agardado nen moito menos a que levantemos ese trofeo logo de ter gañado o mesmo ano en Roland Garros. Non faremos a clase de tolerías que nos movilizaron en masa cando a Selección logrou a Eurocopa. Total, que son cinco horas fronte a 90 (e poucos) minutos. Total, que son as nosas oito horas de xornada laboral. Quen dixo oito?
Dicen que no se habla de otra cosa. Doy fe de que hay multitud de temas de conversación estos días ajenos al fútbol, aunque resulta difícil abstraerse a la pasión colectiva que ha despertado la selección tras su ¿inesperado? ¡anhelado! triunfo en la Eurocopa. Uno está en su perfecto derecho de impermeabilizarse ante esta marea pasajera de cánticos, celebraciones y banderas al viento. Pero tampoco se va a resquebrajar la escala de valores de nadie por dejarse contagiar por esa emoción, efímera y trivial, por el nulo efecto que causa sobre la vida del común de los mortales que habitamos a este lado del mapa.
-No te perderías el partido... -Sólo pude soportar el tiempo de descuento. -No tendrías uñas suficientes para los 90 minutos previos, pero es la parte más deseada, justo cuando el árbitro pita el final y llega la alegría que se llevaba esperando durante 44 años. -Cuántas tallas habréis engordado los forofos... -Daba muy buena impresión esta selección y el contraste con el entrenador más viejo de la Eurocopa hacía presagiar algo bueno. -Tanta gente esperando que España diera la campanada, como para fallar. -Siempre se decía que España lo único que hacía era animar las competiciones pero que nunca daría el salto definitivo, pues ya tocaba callar bocas. -Lo de aficionado habría que ponerlo entonces en negrita, cursiva y subrayado -Uno entre 46 millones de españolitos, y hay más cosas además del fútbol, pero al menos... ¡¡¡Pudimossss!!! Y mientras más de uno se olvida de la desaceleración. Pero bueno, mujer, ¿no te cansas de hablar de fútbol? -¿?
UNHA DE FÚTBOL Din que no se fala doutra cousa. Dou fe de que hai multitude de temas de conversación estes días alleos ao fútbol, aínda que resulta difícil abstraerse á paixón colectiva que espertou a selección tralo seu ¿inesperado? ¡anhelado! trunfo na Eurocopa. Un está no seu perfecto dereito de impermeabilizarse ante esta marea pasaxeira de cánticos, celebracións e banderas ao vento. Pero tampouco se vai crebar a escala de valores de ninguén por deixarse contaxiar por esa emoción, efímera e trivial, polo nulo efecto que causa sobre a vida do común dos mortais que habitamos a este lado do mapa.
-Non perderías o partido... -Só puiden soportar o tempo de desconto. -Non terías unllas abondo para os 90 minutos previos, pero é a parte máis desexada, xusto cando o árbitro pita o final e chega a ledicia que se levaba agardando durante 44 anos. -Cantas tallas teredes engordado os forofos... -Tiña moi boa impresión esta selección e o contraste co entrenador máis vello da Eurocopa facía presaxiar algo bo. -Tanta xente agardando que España dera a campanada, como para fallar. -Sempre se dicía que España o único que facía era animar as competicións pero que nunca daría o salto definitivo, pois xa tocaba calar bocas. -O de siareiro entón habería que poñelo en negriña, cursiva e subraiado -Un entre 46 millóns de españolitos, e hai máis cousas ademais do fútbol, pero polo menos... ¡¡¡Puidemosss!!! E mentres, máis dun esquece a desaceleración. Pero muller, non cansas de falar de fútbol? -¿?
El viento de la Alcarria me sugiere una canción para despedir la semana. Lánguida y enérgica a la vez. Como una puesta de sol después de un día duro: mañana más y mejor, parece decir. Porque aparentemente dice cosas sin sentido, sin concordancia, palabras inconexas; pero no, en el fondo el mensaje es otro: mañana más y mejor, sin duda...
Now I'm disconnected. But the world is not so far.
SOEDADES E SAUDADES O vento da Alcarria suxíreme unha canción para despedir a semana. Lánguida e enérxica á vez. Como un solpor logo dun día duro: mañá máis e mejor, parece dicir. Porque aparentemente di cousas sen sentido, sen concordancia, palabras inconexas; pero non, no fondo a mensaxe é estoutra: mañá máis e mellor, sen dúbida...
Now I'm disconnected. But the world is not so far.
Son días para reflexionar en torno al ejercicio periodístico. Curioseo en el blog de Marcos San Luis, enfrascado en dudas existenciales: la paradoja de experimentar satisfacción profesional al informar de las desgracias ajenas. Y no me resisto a opinar... Sea en el conflicto de los transportistas o en el de los armadores, sea cuando se padeció la marea negra del Prestige, los incendios de hace dos veranos, o las riadas posteriores... el acontecer diario es una montaña rusa en la que viajamos, con riesgos como el incidente del reportero de TVE en pleno directo (cuyas imágenes ya circulan por la red), pero también de vez en cuando con alguna que otra recompensa gratificante: tan solo por la satisfacción del trabajo cumplido, ya vale la pena, siempre que ese ejercicio se haga con libertad; si por encima se contribuye a visibilizar una situación injusta o a favorecer la solución de algún problema, mucho mejor. Somos ‘héroes’ o villanos, según para quien. Incluso dentro del propio gremio.
DE XORNALISTAS E OUTRAS HISTORIAS (II) Son días para reflexionar en torno ao exercicio xornalístico. Curioseo no blog de Marcos San Luis, enfrascado en dudas existenciais: o paradoxo de experimentar satisfacción profesional ao informar das desgracias alleas. E non me resisto a opinar... Sexa no conflicto dos transportistas ou no dos armadores, sexa cando se padeceu a marea negra do Prestige, os lumes de hai dous veráns, ou as riadas posteriores... o acontecer diario é unha montaña rusa na que viaxamos, con riscos coma o incidente do reporteiro en pleno directo (cuxas imaxes xa circulan pola rede), mais tamén de cando en vez con algunha que outra recompensa gratificante: tan só pola satisfacción do traballo cumprido, xa paga a pena, sempre que ese exercicio se faga con liberdade; se por riba se contribúe a visibilizar unha situación inxusta ou a favorecer a solución dalgún problema, canto mellor. Somos ‘heroes’ ou villanos, segundo para quen. Mesmo dentro do propio gremio.
Había mucha gente, ciertamente, gran poder de convocatoria el de esta Administración. La fotografía institucional desde luego es mucho más imponente que esta otra de cosecha propia: tomada la otra con un gran angular, el mar de cabezas es de una extensión considerable; en el centro, la figura mesiánica del Administrador, ante el perfil de los muros de un castillo. Gran puesta en escena para un auditorio formado en un 99,9% por personal femenino. Confieso que es delicado; todo un desafío de diplomacia escrita lo que viene por delante. Pero es que fueron más de 3000 mujeres participando en cursos de lo más peregrino -tai chi, arte floral, bisutería con abalorios ¿?¿?- y desde luego una comparsa luciendo atuendo vacuno, con cuernos de cartulina y moviendo el esqueleto al ritmo de una música machacona, no es el mejor ejemplo de la formación y el desarrollo personal. Sí al menos de la desinhibición y la antítesis al sentido del ridículo.
DE XORNALISTAS E OUTRAS HISTORIAS Había moita xente, certamente, gran poder de convocatoria o desta Administración. A fotografía institucional dende logo é moito máis impoñente que estoutra de colleita propia: tomada a outra cun gran angular, o mar de cabezas é dunha extensión considerable; no centro, a figura mesiánica do Administrador, ante o perfil dos muros dun castelo. Gran posta en escena para un auditorio formado nun 99,9% por persoal feminino. Confeso que é delicado; todo un desafío de diplomacia escrita o que vén por diante. Pero é que foron máis de 3000 mulleres participando en cursos do más peregrino -tai chi, arte floral, bisutería con abalorios ¿?¿?- e dende logo unha comparsa lucindo atuendo vacuno, con cornos de cartulina e movendo o esquelete ao ritmo dunha música machacona, non é o mellor exemplo da formación e do desenvolvemento persoal. Si, cando menos, da desinhibición e da antítese ao sentido do ridículo.
Un paso tras otro, recorremos un año más la distancia que nos separa hasta la fábrica de Ence. Entre la obligación y la devoción, me hago partícipe de un sentimiento colectivo: otro mañana para la ría. Las banderas eclipsan la vista de las chimeneas pidiendo el cierre del complejo antes de 2018. Para entonces vencería la concesión de los terrenos de dominio público marítimo-terrestre que la factoría lleva ocupando desde los años 60. La geografía de la marisma de Lourizán dista mucho de su aspecto original hace más de medio siglo: uno de los bancos marisqueros más fructíferos por su extensión y la calidad de sus aguas, en la desembocadura del río Lérez, cedió buena parte de su terreno para la elaboración de pasta de papel. Producción industrial y producción artesanal “conviven” en una especie de paradoja. Palabras como ‘traslado’ o ‘reubicación’ son meros eufemismos que distorsionan un problema mucho más complejo, cuyas raíces se hunden en lo más profundo de la clase política y de cuyas ramas prende el reflejo de nuestra propia idiosincrasia: un querer y no poder, o un poder y no querer. Que Ence complete su ciclo productivo y que la riqueza que genere sirva de revulsivo para el precario tejido empresarial de esta Galicia verdeazulada es papel mojado mientras no se aborde con decisión y seriedad, a todos los niveles de implicación, un plan de viabilidad que suponga un futuro alternativo para la ría de Pontevedra.
OUTRO FUTURO PARA A RÍA Un paso tras outro, percorremos un ano máis a distancia que nos separa ata a fábrica de Ence. Entre a obrigación e a devoción, fágome partícipe dun sentimento colectivo: outro mañá para a ría. As bandeiras eclipsan a vista das chemineas pedindo o peche do complexo antes do 2018. Para daquela vencería a concesión dos terreos de dominio público marítimo-terrestre que a factoría leva ocupando dende os anos 60. A xeografía da marisma de Lourizán dista moito do seu aspecto orixinal hai máis de medio século: un dos bancos marisqueiros máis froitíferos pola súa extensión e pola calidade das súas augas, na desembocadura do río Lérez, cedeu boa parte do seu terreo para a elaboración de pasta de papel. Produción industrial e producción artesanal “conviven” nunha especie de paradoxo. Palabras como ‘traslado’ ou ‘reubicación’ son meros eufemismos que distorsionan un problema moito máis complexo, cunhas raíces que chegan ata o máis fondo da clase política e cunhas pólas das que prende a nosa propia idiosincrasia: un querer e non poder, ou un poder e non querer. Que Ence complete o seu ciclo produtivo e que a riqueza que xenere sirva de revulsivo para o precario tecido empresarial desta Galicia verdeazulada é papel mollado mentres non se aborde con decisión e seriedade, a todos os niveles da súa implicación, un plan de viabilidade que supoña un futuro alternativo para a ría de Pontevedra.
Regreso con un resfriado a cuestas y la maleta cargada de nuevas lecturas: versos y colores mexicanos, cuentos locos para momentos caóticos, letras parisinas de brillo plateado y música de juguete que he encontrado en las librerías del centro. Entre los puestos del Retiro he buscado sin éxito unos libros de poesía argentinos, hechos a mano, con su camisa de cartón, su broche de metal y su cinta de hilo. Unos especimenes rústicos y originales que descubrí el año pasado; lástima no haberlos encontrado esta vez. A cambio, me entretengo en los cajones de cómic y añado a mi bolsa un ejemplar del mítico Capitán América. De mi largo paseo por el pasillo de casetas instaladas como piezas de ajedrez era mi intención traer tres novelas de Páginas de Espuma, Lengua de Trapo y Trama. Pero los caminos de los libros son inescrutables. Los he extraviado. Si por casualidad das con ellos en algún lugar de la capital, hazles saber que su lectora les espera con los brazos abiertos. Si a mayor fortuna te cruzas con una recopilación de fotografías de la agencia Efe que hace poco había adquirido y que también dejé olvidada en un punto desconocido de la gran ciudad, dale el mismo recado. Si para rizar el rizo tropiezas con alguna de mis neuronas traviesas, dile de mi parte que ya está bien de consentir que vaya dejando mis pertenencias a la buena de Dios... PD. Recibo desde la esquina sureste un precioso libro dedicado, de versos lluviosos y divertidos, empapado de colores y rebosante de frescura. Gracias Pedro, y feliz singladura por los mares de papel.
NOVAS LECTURAS Volto cun arrefriado ás costas e a maleta chea de novas lecturas: versos e cores mexicanos, contos tolos para momentos caóticos, letras parisinas de brillo prateado e música de xoguete que atopei nas librarías do centro. Entre os postos do Retiro que percorrín de punta a chicote busquei sen éxito uns libros de poesía arxentinos, feitos a man, coa súa camisa de cartón, o seu broche de metal e a súa cinta de fío. Uns especimenes rústicos e orixinales que descubrín o ano pasado; mágoa non telos atopado desta volta. A cambio, entretéñome nos andeis de cómic e engado á miña bolsa un exemplar do mítico Capitán América. Do meu longo paseo polo corredor de casetas instaladas como pezas de xadrez era a miña intención traer tres novelas de Páginas de Espuma, Lengua de Trapo e Trama. Pero os camiños dos libros son inescrutables. Extravieinos. Se por casualidade das con eles nalgún lugar da capital, failles saber que a súa lectora agárdaos cos brazos abertos. Se a maior fortuna te cruzas cunha recompilación de fotografías da axencia Efe que merquei hai pouco e que tamén deixei esquecida nun punto descoñecido da gran cidade, dálle o mesmo recado. Se para rizar o rizo tropezas con algunha das miñas neuronas travesas, dille da miña parte que xa está ben de consentir que vaia deixando as miñas pertenzas á boa de Deus... PD. Recibo dende o recuncho sureste un precioso libro adicado, de versos chuviosos e divertidos, empapado de cores e rebosante de frescura. Grazas Pedro, e feliz singradura polos mares de papel.
La gran ciudad me recibe vestida de gris. Vuelvo a experimentar cierta vorágine, a perderme -en el sentido literal de la palabra- por sus laberintos subterráneos; intento no sucumbir a su ritmo endiablado, guardar en mi retina nuevas impresiones sobre el paisaje y el paisanaje. Y me pregunto cómo le va la vida a ese currante que aguarda el próximo tren, al tiempo que araña con fruición los restos de pintura que quedaron en sus manos después de una larga jornada, brocha gorda en ristre. Y qué habrá sido de aquella chavala que vivía -nunca mejor dicho- a pie de calle, en plena cuesta de Atocha. Dicen que hay muchos mundos, pero todos están en este. Y mientras trato de conciliar el sueño, las sirenas enloquecen ahí fuera, en el silencio frío de la noche madrileña.
OS TELLADOS DE MADRID A gran cidade recébeme vestida de gris. Volvo experimentar certa voráxine, perderme -no sentido literal da palabra- polos seus laberintos subterráneos; intento non sucumbir ao seu ritmo endiablado, gardar na retina novas impresións sobre a paisaxe e a paisanaxe. E pregúntome como lle vai a vida a currante que agarda o próximo tren, ao tempo que rabuña con fruición os restos de pintura que lle quedaron nas mans logo dunha longa xornada, brocha gorda en ristre. E que tería sido daquela moza que vivía -nunca mellor dicho- a pé de rúa, en plena costa de Atocha. Din que hai moitos mundos, pero todos están neste. Y mentres trato de conciliar o sono, as sereas entolecen aí fóra, no silenzo frío da noite madrileña.
Agosto de 2006: arde el monte, el cielo se tiñe de rojo. Humo y fuego. Entre la impunidad de unos y la desesperación de otros, el paisaje atlántico se vuelve una sombra inerte, carbonizada y pedregosa. Ponte Caldelas, un año después. Un puñado de entusiastas deciden revitalizar lo que las llamas habían arrasado y reinventar la palabra bosque, ya no solo como pulmón, sino como verdadero corazón de una comunidad, con dimensión social, ecológica y económica. Consolidar el suelo, crear bandas de protección en los regatos, reforestar con especies autóctonas y dejar que la naturaleza -en su milenaria sabiduría- siga su curso, fueron los primeros pasos. Junio de 2008: visito el regato das Vidundas, los montes de Chaín y Pazos con Alberto Lema, Jesús de la Fuente, David Brown y parte de esos entusiastas. El camino hasta el alto da Penerada nos muestra lo que la mano cruel del hombre convirtió en un “bosque gharabullista”. Pero entre esa masa de tizones esqueléticos brota más vida, un futuro verde y esperanzador para este país, cargado de conciencia ambiental. Diversificado y multifuncional. Así deberán ser todos nuestros montes para afrontar la amenaza del fuego. Espacios para el ocio, la cultura y el deporte, despensa de frutos y caza, negocios viables para sus habitantes. Me despido de Ponte Caldelas con oxígeno renovado, con la cabeza llena de información, con el cuaderno salpicado de hojas y flores prensadas, los sentidos inundados de los colores de la naturaleza renacida como ave fénix, dulces aromas primaverales, el canto del agua y recuerdos de la infancia a orillas del río Verdugo. Aquella trucha que se escapó de mi sedal y de la que sólo vi su enorme silueta, aún está presente en mi memoria.
DOUS ANOS LOGO DO INFERNO Agosto de 2006: arde o monte, o ceo tínxese de vermello. Fume e lume. Entre a impunidade duns e a desesperación doutros, a paisaxe atlántica vólvese unha sombra inerte, carbonizada e pedregosa. Ponte Caldelas, un ano despois. Un puñado de entusiastas deciden revitalizar o que as chamas arrasaran e reinventar a palabra bosque, xa non só como pulmón, senón como verdadeiro corazón dunha comunidade, con dimensión social, ecolóxica e económica. Consolidar o chan, crear bandas de protección nos regatos, reforestar con especies autóctonas e deixar que a natureza –na súa milenaria sabedoría- siga o seu curso, foron os primeiros pasos. Xuño de 2008: visito o regato das Vidundas, os montes de Chaín e Pazos con Alberto Lema, Jesús de la Fuente, David Brown e parte deses entusiastas. O camiño ata o alto da Penerada amósanos o que a man cruel do home convertiu nun “bosque gharabullista”. Pero entre esa masa de tizóns esqueléticos brota máis vida, un futuro verde e esperanzador para este país, cargado de conciencia ambiental. Diversificado e multifuncional. Así deberán ser todos os nosos montes para afrontar a ameaza do lume. Espazos para o lecer, a cultura e o deporte, despensa de froitos e caza, negocios viables para os seus habitantes. Despídome de Ponte Caldelas con osíxeno renovado, coa cabeza chea de información, co caderno salpicado de follas e flores prensadas, os sentidos inundados das cores da natureza renacida como ave fénix, doces aromas primaverais, o canto da auga e lembranzas da nenez na ribeira do río Verdugo. Aquela troita que escapou do meu sedal e da que só vin a súa enorme silueta, aínda está presente na miña memoria.
Puede que no sea tan lejano un futuro así. ¿Te lo imaginas? Trabajar de una forma más versátil con el ordenador, domesticar más aún la tecnología, mover el contenido de esta pantalla en la dirección de tus dedos. La de posibilidades que surgen con una “simple” lcd, plegable y en miniatura: editor de textos, gps, bandeja de correo electrónico, reproductor de archivos multimedia, libro... más que libro, biblioteca! Compara las actuales librerías con las que nos esperan; se volverían espacios más dinámicos, con una mayor oferta editorial al alcance de un “sencillo” clic. Pero... ¿dejar de sentir el tacto del papel al paso de cada página? ¿prescindir de su peso en la cartera? ¿no volver a pasearte ante la estantería, repasando los títulos del lomo, dudando entre cuál llevarte a la cama?
En Francia se lo preguntaron hace tiempo y el año pasado presentaban “Possible ou probable”, con el que Editis ganó el premio Fimat Creusot. Fuera de aquí causó sorpresa y generó debate, mientras que de puertas adentro pasó sin pena ni gloria. Salgo de la FNAC con la sensación de que la presentación de un libro, como acto social, es un formato agotado, superado por repetición y aburrimiento, abocado al ‘petit comité’ de quienes no pueden eludir el mero compromiso. Y pienso en “Possible ou probable”, en el futuro, en las nuevas vías para dar rienda suelta a la cultura, al talento. Y pienso, ojalá.
OGALLÁ Pode que non sexa tan lonxano un futuro así. Imaxínalo? Traballar dun xeito máis versátil co ordenador, domesticar máis aínda a tecnoloxía, mover o contido desta pantalla na dirección dos teus dedos. A de posibilidades que xorden cunha “simple” lcd, pregable e en miniatura: editor de textos, xps, bandexa de correo electrónico, reproductor de arquivos multimedia, libro... máis que libro, biblioteca! Compara as actuais librarías coas que nos poden agardar; volveríanse espazos máis dinámicos, cunha maior oferta editorial ao alcance dun “sinxelo” clic. Pero... deixar de sentir o tacto do papel ao paso de cada páxina? prescindir do seu peso na carteira? non volver pasear ante o andel, repasando os títulos do lombo, dubidando entre cal deles levar para a cama? En Francia cuestionárono hai tempo e o ano pasado presentaban “Possible ou probable”, co que Editis gañou o premio Fimat Creusot. Fóra de aquí causou sorpresa e xerou debate, mentras que de portas adentro pasou sen pena nin gloria. Saio da FNAC coa sensación de que a presentación dun libro, como acto social, é un formato esgotado, superado por repetición e aburrimento, abocado ao ‘petit comité’ de quen no pode eludir o mero compromiso. E penso en “Possible ou probable”, no futuro, nas novas vías para darlle renda suelta á cultura, ao talento. E penso, ogallá.
No hay palabras... solo el pícaro tintinear de la lluvia contra los cristales, el travieso chapoteo de botas en los charcos, el ágil vaivén de los paraguas.
CHUVIA DE MAIO (II) Non hai palabras... só o pícaro tintinar da chuvia contra os cristais, a travesa chapuzadura das botas nos charcos, o áxil vaivén dos paraugas.
Se llama Feria y vivía en una caseta del Retiro madrileño, entre libros e historias. Así de desprevenida la captó el fotógrafo Luis Magán. Curiosa antítesis: gata de librería vs. ratón de biblioteca... Cuentan en Babelia que la adoptó un traductor. Su nuevo hogar también ha de oler a tinta y papel. Pero ni rastro de roedores...
MIAÑAR E LER Chámase Feria e vivía nunha caseta do Retiro madrileño, entre libros e historias. Así de desprevida a captou o fotógrafo Luis Magán. Curiosa antítese: gata de libraría vs. rato de biblioteca... Contan en Babelia que a adoptou un tradutor. O seu novo fogar tamén ha de ulir a tinta e papel. Pero nen rastro de roedores...
...A ritmo de Katrina y al mal tiempo, buena cara. La lluvia crea un caos sinfónico. Empapa mi tristeza, porque no hay día gris que se precie sin esa melancolía existencial que lo envuelve. Me piden que dibuje una sonrisa. Sonrío tras el cristal mojado. Y en mi imaginación, piso un charco. Cierro el paraguas. La lluvia arrecia y echo a correr al abrigo de los balcones... I’m walking on sunshine...
CHUVIA DE MAIO (I) ...A ritmo de Katrina e ao mal tempo, boa cara. A chuvia crea un caos sinfónico. Empapa a miña tristeza, porque non hai día gris que se precie sen esa melancolía existencial que o envolve todo. Pídenme que debuxe un sorriso. Sorrío tralo cristal mollado. E no meu maxín, piso un charco. Pecho o paraugas. A auga arroia e boto a correr ao abeiro dos balcóns... I’m walking on sunshine...